Las vacunas han sido creadas pensando en proteger a las personas de enfermedades que pueden amenazar su vida o dejarle secuelas.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “Se entiende por vacuna cualquier preparación destinada a generar inmunidad contra una enfermedad estimulando la producción de anticuerpos”.
Gracias a las vacunas han desaparecido, o al menos ya son raras, enfermedades como la poliomielitis.
Por lo general, tanto bebés como niños pequeños reciben todas las vacunas recomendadas, sin embargo, a medida que crecen algunas de estas vacunas van perdiendo efectividad, por lo que necesitan recibir nuevas dosis.
Además, dependiendo de la edad, se requieren nuevas vacunas para prevenir otras enfermedades.
Objetivo de las vacunas
Las vacunas tienen la finalidad de proteger a la población de enfermedades contagiosas y así evitar su propagación.
Tristemente en pleno siglo XXI hay personas que no se vacunan, ni vacunan a sus hijos por falsas creencias o tal vez por falta de información, arriesgando así sus vidas y las de los demás.
Vacunas para niños
Los niños deben recibir vacunas para prevenir enfermedades y de esta manera protegerlos y proteger a los demás niños a su alrededor.
Entre las vacunas que reciben los niños están:
Sarampión (Measles)
A los niños se les aplica la vacuna triple viral que los protege de sarampión, papera y rubeola. Si no estás seguro de haberla recibido cuando niño, te debes vacunar porque esta enfermedad es peligrosa en adultos.
Vacuna Tdap (Tétanos, difteria, tosferina
Los niños hasta los 6 años reciben 5 dosis de la vacuna DTaP que protege de estas enfermedades, pero al crecer se va perdiendo la protección, por lo que entre los 11 y 12 años deben recibir la Tdap que protege de tétanos, difteria y tosferina acelular.
En https://www.cdc.gov/vaccines/imz-schedules/child-easyread-es.html se detallan las vacunas, edades, qué previenen y datos adicionales.
Vacunas para preadolescentes y jóvenes
En estas edades se requiere la aplicación de otras vacaciones.
Vacuna antimeningocócica
Protege contra la enfermedad meningocócica que puede provocar infecciones graves en el tejido que rodea el cerebro y la médula espinal o infecciones en la sangre.
Existen dos tipos de vacunas que ofrecen esta protección:
Vacuna MCV4 (MenACWY en inglés). Es la vacuna antimeningocócica conjugada que protege contra la enfermedad meningocócica de grupos A, C, Y y W. Se debe aplicar entre los 11 y 12 años, y recibir otra dosis a los 16 años.
Vacuna antimeningocócica del serogrupo B (MenB). Esta vacuna es la más nueva y protege contra un tipo de meningitis llamado serogrupo B, se debe aplicar entre los 16 y 23 años, adicional de la vacuna MCV4.
Virus del Papiloma Humano (VPH). Se debe aplicar entre los 11 y 12 años tanto a niñas como a niños, ya que este virus puede causar cáncer. Deben recibir dos vacunas con una separación de 6 a 12 meses entre cada dosis.
Al ser un virus de transmisión sexual es importante que reciban estas vacunas antes de empezar la actividad sexual.
Vacunas para adultos
Dependiendo si en la niñez sufrieron o no ciertas enfermedades, los adultos deben aplicarse algunas vacunas como:
Culebrilla (Shingles). Quienes tuvieron varicela de niños, tienen este virus dormido en el cuerpo y después de los 60 años puede reactivarse como culebrilla.
Al aplicar la vacuna a los 50 años, se reduce hasta en un 64% la posibilidad de verse afectado por esta enfermedad y, en caso de padecerla, se reduce en 67% el dolor persistente.
Siempre se debe consultar con el médico para ampliar la información, conocer si hay contra indicaciones y si se existen otras vacunas que puedan ser beneficiosas.
Vacuna antineumocócica (neumonía)
Esta vacuna es para personas mayores de 50 años y para adultos jóvenes con determinados trastornos de salud.
Protege de la enfermedad neumocócica, cuyas bacterias pueden causar enfermedades como neumonía y meningitis.
Los adultos mayores presentan un riesgo más alto de padecer enfermedad neumocócica.
Población en general
Una vacuna que es para todas las edades es la de la influenza.
Aplicarse la vacuna de la gripe reduce la posibilidad de contraer la influenza estacional y para prevenir complicaciones en pre adolescentes, adolescentes y adultos con enfermedades crónicas como asma, diabetes y enfermedades cardíacas.
En el hemisferio norte, lo ideal es aplicarla antes del mes de Octubre, pero se puede aplicar en cualquier momento durante la temporada de gripe.
Es importante resaltar que al aplicarse esta vacuna no significa que no va a padecer de gripe, pero en caso de contraerla los síntomas serán más suaves.
Las vacunas necesitan su aprobación antes de aplicarlas a la población en general para estar seguros que son más las ventajas que las desventajas.
Respecto a lo anterior, todavía no entiendo porque algunas personas están en contra de las vacunas, pero se aplican o toman sustancias que no están reglamentadas, de las cuales no se saben sus efectos secundarios.
Este tema ya lo había tratado hace un tiempo, pero me pareció oportuno traerlo nuevamente con información adicional.
Recuerda, las vacunas han sido creadas para proteger de enfermedades contagiosas que pueden dejar secuelas o causar la muerte, por lo tanto cuando te vacunas, además de cuidarte, lo estás haciendo con los demás.
Fuentes: cdc.gov, espanol.vaccines.gov, aarp.org.